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En entrevista con Radio Majestad el pasado 18 de octubre, el precandidato presidencial de Fuerza Ecuador, Dalo Bucaram, afirmó que: “Los chinos controlan el 75% de la producción del petróleo ecuatoriano”.

Tras preguntarle a su equipo de campaña de dónde sale esa información, no se obtuvo respuesta.

En su reporte del segundo trimestre del 2016, el Banco Central del Ecuador (BCE) señala que hasta junio de 2016, el petróleo ecuatoriano tuvo como destino final los siguientes países: Estados Unidos de América, Chile, Perú, Panamá, China, Nicaragua, Japón y Aruba.

El BCE también señaló en este informe que en el segundo trimestre de 2016, la producción nacional de petróleo alcanzó un total de 50.4 millones de barriles, es decir,  un promedio de 553,6 miles de barriles diarios.

En declaraciones públicas, emitidas el 26 de junio del 2016, el presidente Rafael Correa afirmó que: “Hay una campaña para decir que hemos hipotecado el país hasta por 24 años con la preventa petrolera a China, siendo que es del 12% de la producción petrolera, es decir, uno de cada 10 barriles se ha comprometido”.

Según el Observatorio de la Complejidad Económica (OCE), del Massachusetts Institute of Technology (MIT), el 55% de las exportaciones petroleras del Ecuador durante el 2014 se destinaron a Estados Unidos. Ecuador exportó un 0,67% de su producción petrolera a China en 2014, lo que supone $94,1 millones. Para China, esa cantidad supone un 0,065% del total de sus importaciones petroleras de ese mismo año.

El BCE también señaló que: “A principios de abril de 2016, Petroamazonas EP firmó nueve contratos de servicios específicos con financiamiento con compañías nacionales e internacionales para el desarrollo de igual número de campos maduros: con el Consorcio Pañaturi… con el Consorcio Kamana… y con el Consorcio Igapó”. El BCE asegura que: “Según Petroamazonas EP, las inversiones comprometidas por los tres consorcios suman aproximadamente USD 1.000 millones, para recuperar 84.6 millones de barriles en reservas incrementales, aquellas que requieren mayores tecnologías para su extracción”.