Foto: @vamoslenin
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El pasado 4 de octubre, el candidato oficialista Lenín Moreno afirmó en el programa Pulso Político que “en más de una ocasión se cuestiona nuestra relación con Estados Unidos, cuando es el principal consumidor de nuestros productos y nosotros también somos muy buenos compradores de los productos de ellos. Tenemos economías complementarias”. Y en numerosas ocasiones ha repetido esa idea: “Hay que privilegiar el comercio con los países que más nos compran”, refiriéndose a Estados Unidos.

Estados Unidos es el principal destinatario de las exportaciones ecuatorianas, con compras por valor de $7.256 millones en 2015 según el Banco Central del Ecuador (BCE).

Sin embargo, la caída del precio del petróleo y de las exportaciones petroleras, las salvaguardias y la apreciación del dólar, entre otras, han hecho que se cuestione esta relación comercial. De hecho, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos señala que las importaciones de Estados Unidos desde Ecuador ($7.400 millones) cayeron un 31% respecto al 2014 ($3.400 millones).

El 55% de las compras de Estados Unidos en Ecuador son de combustibles minerales, y el 40% de las ventas es también en petróleo y refinados, lo que confirma que son economías complementarias.  

Para Pablo Dávalos, profesor de economía de la la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, la relación comercial con EE.UU. está sometida a varios esquemas de intercambio y tiene su propia arquitectura institucional. “Creo que Lenín Moreno está haciendo un discurso más ideológico que pragmático”, añade el experto.