viteri-pozoEl debate en torno a la #LeyDePlusvalía sigue activo. Al respecto, Mauricio Pozo, candidato a la Vicepresidencia, escribió en su cuenta de Twitter lo siguiente:

Por el mismo medio ECUADOR CHEQUEA preguntó al candidato la fuente de su enunciado, sin respuesta hasta el momento. En todo caso, la verificación echó mano de los datos que manejan la Cámara de la Industria de la Construcción (Camicon), la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Viviendas del Ecuador (Apive) y del analista Gustavo Rivera, exgerente del Banco Ecuatoriano de la Vivienda.

En los tres casos hay una coincidencia: no se puede sostener, con exactitud, cuántos proyectos inmobiliarios han sido abortados y, puntualmente, cuántos de ellos a partir de la coyuntura política relacionada con la presentación del proyecto de #LeyDePlusvalía (2015).

Gustavo Rivera dice que, en todo caso, hay proyectos que se han detenido en su construcción y otros que no logran ser comercializados. Lo dicho concuerda con una cifra que maneja la Camicon: alrededor de 21 000 viviendas en Quito no logran ser vendidas.

Este es un indicador de un proceso de afectación que el sector afronta desde el segundo semestre de 2014. De acuerdo con un sondeo efectuado por el gremio, esta rama productiva ha perdido desde entonces el 50 por ciento de puestos de trabajo dentro de personal no calificado y el 30 por ciento dentro de profesionales. Además, el gremio conoce que el Gobierno adeuda a 100 contratistas, entre pequeños y medianos.

En Apive, asimismo, se indica que no existe un inventario nacional actualizado de todos los proyectos inmobiliarios de vivienda (ni de otro tipo de construcción inmobiliaria) que se encuentren en curso.

“Si el indicador al que se han referido los candidatos es el número de proyectos inmobiliarios –dice Jaime Rumbea, director de Apive–, es difícil, si no imposible, agregar esos datos pues solos los 221 municipios del país tienen dicha información, desagregada y probablemente bajo formatos disímiles, en sus archivos”.

Además, según Rumbea, los niveles de paralización de proyectos pueden ser distintos, entendiéndose que un proyecto puede estar en trámite, en ejecución por fases o etapas, o incluso en liquidación y continuar entregando propiedades. Lo dicho coincide con la reflexión de Rivera.

Finalmente, Apive indica que sus estadísticas apuntan al dinamismo de la actividad y se basan en una encuesta de reservas de un grupo de empresas encuestadas. Dichos indicadores reflejan una caída del 48 por ciento de las reservas netas de nuevas viviendas al comparar los períodos enero-septiembre 2016 con enero-septiembre 2015.