Hay una confusión en torno a las cifras. El feriado bancario de 1999 todavía es un tema con asignaturas pendientes para los ecuatorianos, lo cual se refleja constantemente en el discurso de cara a las elecciones del próximo 2 de abril.

El pasado 10 de marzo, como parte de la inauguración de la segunda fase de la campaña electoral, Lenín Moreno se refirió al saldo negativo que dejó la crisis financiera durante el gobierno de Jamil Mahuad. Durante su recorrido en el Comité del Pueblo (norte de Quito), el candidato de Alianza PAIS sostuvo que “con los $20 mil millones que se perdieron con banqueros se podrían pagar 10 veces el programa Toda una vida”. El dato es insostenible e incluso contradice lo dicho por su binomio Jorge Glas.

 

Durante la entrevista concedida a Jorge Gestoso, el pasado 7 de marzo, el Vicepresidente con licencia sostuvo que: “Los banqueros se llevaron casi 9000 millones de dólares (en el feriado bancario); para que entienda el televidente, equivale a casi tres terremotos del pasado abril”. Es decir, entre esta cifra y la expuesta por Moreno hay una variable de USD 11.000 millones.

¿Qué dicen los documentos, los análisis realizados al respecto? De acuerdo a la información contenida en el documento ‘Síntesis de los resultados de la investigación’, elaborado por la Comisión Investigadora de la Crisis Económica Financiera, el feriado bancario le costó a Ecuador la cifra aproximada de 8 mil millones de dólares. En abril de 2007, a través del Decreto Ejecutivo 263, el presidente Rafael Correa dio paso a la investigación que una década después no se ha expuesto oficialmente.

El documento citado en el libro ‘Los secretos del feriado bancario’, de Fernando Villavicencio y Cléver Jiménez,  en su parte inicial dice: “En economía es posible establecer el costo de oportunidad de este monto de 8.072 millones de dólares. El haber incurrido en pérdidas tan cuantiosas implica que la oportunidad de financiar innumerables obras en beneficio de la sociedad más pobre nunca se pudo lograr”.