El Presidente Rafael Correa, durante un mitin político realizado el pasado abril, aseguró que: “Ecuador pasó de ser un país de desarrollo humano medio a desarrollo humano alto”. Correa afirmó esto tras especificar que este logro se debe al correcto manejo de la economía durante la década gobernada por Alianza País.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) está a cargo de la medición internacional del índice de Desarrollo Humano (IDH). De acuerdo a este organismo: “El índice de Desarrollo Humano (IDH) es un indicador sintético de los logros medios obtenidos en las dimensiones fundamentales del desarrollo humano, a saber, tener una vida larga y saludable, adquirir conocimientos y disfrutar de un nivel de vida digno. El IDH es la media geométrica de los índices normalizados de cada una de las tres dimensiones.”

El PNUD, en su informe sobre Desarrollo Humano 2016, especificó que el IDH se califica entre 0 y 1. En esta escala, a medida que un país se acerca más al coeficiente ‘1’ tiene mayor grado de desarrollo. Este organismo clasifica en cuatro categorías a las naciones:

  • Índice de Desarrollo Humano muy alto: países cifrados entre 0,800 y 1
  • Índice de Desarrollo Humano alto: países cifrados entre 0,700 y 0,799
  • Índice de Desarrollo Humano medio: países cifrados entre 0,550 y 0,699
  • Índice de Desarrollo Humano bajo: países cifrados entre 0 y 0,549

Si revisamos el histórico del índice de Desarrollo Humano, elaborado por el PNUD, podemos evidenciar que Ecuador pasó de la categoría índice de Desarrollo Humano medio a alto en 2008. Si comparamos el crecimiento del IDH ecuatoriano en las últimas dos décadas podemos determinar que: entre 1996 – 2006 este índice creció en 0,034 puntos, mientras en el periodo 2006 – 2015 aumentó en 0,043 puntos.

Sin embargo, si realizamos una comparación de IDH a nivel regional, Ecuador se ubicó séptimo en Sudamérica. El IDH de Ecuador es superior a Colombia, Paraguay y Bolivia; pero se apostó detrás de Perú, Brasil, Venezuela, Uruguay, Argentina y Chile. El crecimiento de este índice en el país se encuentra dentro del promedio regional durante la última década.