Lenín Moreno empezó sus actividades como Presidente electo. Una de esas fue su primera gira internacional que lo llevó hasta Colombia y Perú. En el vecino país del norte concedió una entrevista en la emisora BluRadio, de Bogotá. Durante la conversación afirmó que “en Ecuador hay libertad de expresión”. Pero la aseveración merece ser contextualizada.

¿Qué dicen las cifras? Corporación Latinobarómetro incluye en su Informe 2016 que la capacidad de criticar es un importante capital de la sociedad que las culturas latinoamericanas ejercen con debilidad. En ese contexto, “el país con más autocensura para criticar es Ecuador donde sólo el 34% dice que hay libertad para hacerlo siempre y casi siempre; seguido por El Salvador y Guatemala, donde alcanza un 38%”. Este se trata de un estudio de opinión pública que, anualmente, aplica alrededor de 20.000 entrevistas en 18 países de América Latina representando a más de 600 millones de habitantes.

En el Artículo 19 de la ‘Declaración Universal de los Derechos Humanos’ se lee: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y de recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Es por eso que este es un elemento que, desde 2008, se analiza en el Examen Periódico Universal (EPU), donde cada país miembro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) participa.

El Artículo 66 de la Constitución reconoce el derecho de los ciudadanos a opinar y expresar su pensamiento libremente y en todas sus formas y manifestaciones. Sin embargo, durante el EPU al que Ecuador se sometió en 2012, distintas delegaciones internacionales presentaron 10 recomendaciones relacionadas a libertad de expresión y acceso a la información. El informe presentado por CIVICUS, la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos, Fundamedios y la Fundación Ciudadanía y Desarrollo sostiene que –desde entonces- El Gobierno ecuatoriano ha fallado persistentemente en el momento de abordar las restricciones injustificadas relacionadas a dichas libertades.

El análisis, presentado en septiembre de 2016, sostiene que en Ecuador la legislación, así como los ataques e intimidaciones contra medios y periodistas, socavan el derecho a la libre expresión. Uno de los argumentos es la entrada en vigor, en 2013, de la Ley Orgánica de Comunicación (LOC), a través de la cual se “estableció un riguroso marco regulatorio para los medios de comunicación y los periodistas”. Mediante ese cuerpo legal, la Superintendencia de Comunicación (Supercom) ordena –repetidamente- a periodistas y medios de comunicación que corrijan, retracten y disculpen por los contenidos publicados, incluidos artículos de opinión e, incluso, caricaturas. Las sanciones incluyen multas económicas de miles de dólares a quienes se niegan a publicar correcciones. También se ‘castiga’ a los medios de comunicación por no publicar información que el Gobierno considera de interés público.

Según Fundamedios, tras la aprobación de la LOC se han aplicado 519 sanciones a medios de comunicación y periodistas. Latinobarómetro añade que el país donde más cae la percepción de independencia de los medios de comunicación es México, que pasa del 28% en 2004 al 22% en 2016; seguido por Ecuador, con una baja de cinco puntos porcentuales; Panamá y Colombia con una reducción de cuatro puntos porcentuales.

César Ricaurte, director ejecutivo de Fundamedios, indica que en el país hay serios problemas de libertad de expresión y no se garantiza el trabajo periodístico. “La LOC es una herramienta que utiliza el Gobierno en la guerra que declaró contra la prensa privada para ser aplicada como un mecanismo de control, tratando de castigar los contenidos. Las cifras nos dan la razón”.

En efecto, mientras en 2012 fueron 10 las recomendaciones del EPU sobre libertad de expresión, en el Examen de 2017 estas incrementaron a 27. Revisa qué dijeron las distintas delegaciones de la ONU al respecto: