El presidente Rafael Correa, durante su conferencia magistral en la Universidad Nacional de Quilmes, afirmó que “en el 2006 se destinaba 5,3% del PIB para el sector social, y en 2016 se destinó 10%”. Correa recalcó que, durante su gobierno, el manejo adecuado de la economía ha permitido pagar la deuda social que mantenía con el país. Sin embargo, el Presidente advirtió que la oposición acusa al gobierno de “despilfarrar los recursos del estado”.

El Ministerio Coordinador del Desarrollo Social, en su informe de desarrollo social 2007-2017, especificó que “La inversión social de 2006 ascendió a USD 1.976 millones, equivalente al 4,2% del PIB; mientras que a 2016 alcanzó los USD 9.581,4 millones, equivalente al 9,4% del PIB.” Es decir, en la última década la inversión en el sector social se duplicó. por ello las cifras del Ministerio coinciden con la declaración del presidente Correa.

Por otra parte, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), define el gasto/inversión social como el: “monto de recursos destinados al financiamiento de los planes, programas y proyectos cuyo objetivo es generar un impacto positivo en algún problema social, independientemente de la entidad administrativa y el sector que realiza cada función (educación, salud y nutrición, seguridad social, asistencia social, trabajo, vivienda, agua y saneamiento), de la fuente de financiamiento (pública, cofinanciamiento de los “beneficiarios”, donación privada o donación del exterior) y de la partida de costos a que se destinan (gastos corrientes y de capital).”

Este Organismo Internacional, en su informe sobre el Panorama Social en América Latina 2015, cifró el gasto social ecuatoriano como uno de los más bajos de la región. Según la CEPAL “En el bienio 2013-2014 (o en el período más cercano con datos disponibles)…Solo el Ecuador, Guatemala, Panamá y el Perú registraban gastos sociales con valores inferiores al 10% de sus respectivos PIB.”

Fuente: CEPAL