Durante su conferencia en la Universidad de Quilmes en Argentina, el presidente Rafael Correa detalló la situación económica que atravesó el país los últimos dos años. Entre los detalles destacados por el presidente Correa, la baja en los precios del petróleo ocupó un lugar importante durante su conferencia. Correa afirmó que el petróleo ecuatoriano llegó a un precio récord de USD 14, y además la venta interna de derivados es fuertemente subsidiada por el Estado. “Producimos poco (derivados de petróleo), importamos y vendemos derivados”, aclaró Correa.

De acuerdo al Banco Central del Ecuador (BCE), la frase de Correa es cierta. Para descomponer esta afirmación es necesario recurrir a tres documentos del BCE. En primer lugar, este organismo, en su informe sobre producto interno bruto por industria, cifró la participación de la refinación de petróleo en USD 1.093 millones dentro de un PIB de USD 97.802 millones en 2016. Es decir, el año anterior la refinación de petróleo implicó un 1,11% del PIB nacional, muy por debajo de industrias como: manufactura, comercio, transporte, entre otras.

Después, de acuerdo al BCE, en su documento sobre exportaciones de derivados de petróleo por producto, las exportaciones FOB, por concepto de derivados de petróleo en Petroecuador, sumaron USD 370 millones. De esta cifra, más del 90% del total corresponden a exportaciones de Fuel Oil. Si atendemos el histórico de exportaciones de derivados petroleros, podemos evidenciar una disminución en este monto, pasando de USD 1.013 millones en 2012 a USD 234 millones en 2014; con un ligero aumento en 2015 y 2016.

Finalmente, este mismo organismo, en su documento sobre ingresos y egresos por comercialización interna de derivados importados, especificó que el gasto por importaciones fue de USD 2.331 millones en 2016, mientras el ingreso por la venta interna de las mismas importaciones fue de USD 1.704 millones; dejando un saldo negativo de USD 627 millones. Este saldo negativo entre la compra y la venta de las importaciones es resultado de los subsidios aplicados por el gobierno a estos productos. Desde el 2012 se evidencia una disminución en la importación de estos derivados; esto se debe, en parte, a la entrada en funcionamiento de las hidroeléctricas, las cuales brindan nuevas fuentes de energía al país.

Efectivamente, de acuerdo con estos documentos del BCE, en Ecuador producimos pocos derivados de petróleo; mientras el costo de importación de estos derivados, y su venta interna, deja saldos negativos en las cuentas ecuatorianas producto de los subsidios entregados por el Estado.