El ministro de Economía, Carlos de la Torre, durante una conferencia dictada el pasado 11 de julio en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, afirmó que: “el 85% de los funcionarios públicos son: maestros, todo el personal de los hospitales, policías y militares”. Sostuvo esto tras afirmar que, si bien el gasto público se ha incrementado, este se evidencia en la construcción de escuelas, carreteras y hospitales. “Sí, es un Estado obeso, obeso de maestros, de médicos”, ironizó el titular de Finanzas.

De acuerdo al Ministerio de Trabajo, en su informe sobre evolución de la nómina del sector público 2006-2015, en diez años aumentaron 89.808 funcionarios en la nómina del sector público. Del total de servidores que se sumaron desde 2006, el 97% corresponde a los sectores de Educación, Salud, Policía, MIES y Función Judicial. Sin embargo, aunque el aumento del personal en estos sectores sociales es evidente, aquellos que trabajan en los ministerios de Educación, Salud e Interior no suman 85% del total.

De acuerdo al Ministerio de Trabajo, los sectores de Educación, Salud, Interior y Policía suman 73,3% del total de funcionarios. Es importante recalcar que el porcentaje de empleados en la nómina no detalla el total de maestros, médicos, enfermeras, policías y militares, sino que generaliza a los servidores públicos que trabajan en cada sector. Por lo cual, es posible inferir que el número de funcionarios citados por el Ministro de Finanzas en realidad es inferior al 73,3%.

Por otra parte, Pablo Dávalos listó el gasto público social (salud, educación, bienestar) en la región de acuerdo a la información de la CEPAL. Y, a partir de estos datos, el economista concluye que “Ecuador es de los países que menos gasto social tienen en América Latina”.

Además, el Banco Mundial, en su informe sobre ‘El gasto de inversión pública en América Latina: cuánto y cuán eficiente’, elaboró un índice de eficiencia de la gestión de la inversión pública en América Latina. Este índice se encuentra entre 0 y 4, donde cero es sinónimo de baja eficiencia, y 4 de alta. Ecuador fue calificado con 2,5 situándose en un rango medio de eficiencia, por debajo de Bolivia, Chile, Perú, y República Dominicana que fueron calificados con 3.