El pasado domingo 16 de julio, José Serrano participó en el programa Hora 25, que transmite Teleamazonas. Durante la entrevista con Andrés Carrión, el Presidente de la Asamblea Nacional afirmó que “en los años 2015 y 2016 hubo más accidentes de tránsito de personas particulares que del transporte público”.

La aseveración responde a la interrogante del periodista, quien buscaba la opinión del Asambleísta, a propósito del accidente que, el pasado 14 de julio, cobró la vida de 14 personas en la vía Aloág – Santo Domingo. En esa línea, el exministro del Interior consideró fundamental determinar un contexto en el cual, ante estos casos, la gestión pública de transporte ha sido eficaz y puede ser perfectible.

Según la información de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT), la afirmación de José Serrano es cierta. En el 2015, 5105 vehículos estuvieron involucrados en accidentes de tránsito; de esos, 2169 fueron automóviles y 282 buses.  De allí, se deduce que la mayoría del transporte público lo integran los colectivos.

También en 2015, el total de accidentes sumaron 35.706 incidentes. En 2016 fueron 30. 269. La cifra representa una disminución del 15,2% en el número de siniestros.

Para el 2016 en el informe de la ATN se registran un total de 3588 vehículos de los cuales 1287 son automóviles y 254 son buses,  en donde los automóviles siguen teniendo más protagonismo en los accidentes que en los buses.

Guillermo Abad, representante de la organización Justicia Vial, y Juan Zapata, secretario de Seguridad del Municipio de Quito, coinciden en que la mayor causa de siniestros de tránsito son la impericia y los distractores a la hora de conducir.  Los especialistas aseveran que todo accidente es prevenible, a través de la capacitación y educación por parte del aparato gubernamental, en conjunto con la aplicación de políticas públicas.

Para el Teniente Zapata es fundamental crear un alto grado de exigencia y responsabilidad en los ciudadanos en el momento de conducir; mientras que para Guillermo Abad los siniestros de tránsito son el último eslabón de una cadena de inobservancia a la ley, en donde las mismas autoridades carecen de exigibilidad a la hora de cumplir con la misma, puesto que los controles están definidos, pero no correctamente aplicados.

El Secretario de Seguridad afirma que en Ecuador se debería dar mejor uso a la aplicación tecnológica y no llenar las ciudades con sistemas de foto radares,  cuando ya existe presencia policial. Por el contrario, se precisa usar estos dispositivos en las autopistas y carreteras para tener mayor control vehicular.