El pasado 15 de agosto, durante la entrega del informe del estado del sector hidrocarburiferos, Lenín Moreno afirmó que “actualmente más de USD 1.700 millones son necesarios para importar combustibles”. El Primer Mandatario insistió en la necesidad de buscar inversionistas extranjeros para los proyectos petroleros. “Solo si es que encontramos quien invierta en la refinería (del Pacífico), es que es un buen negocio; o si no, puede ser únicamente novelería”, ironizó.

De acuerdo al Banco Central del Ecuador (BCE), en su informe sobre importaciones FOB por uso o destino económico, en 2016 el país importó un total de USD 15.545 millones, de los cuales USD 2.490 millones corresponden a combustibles y lubricantes. La cifra de BCE supera en aproximadamente USD 700 millones la estimación de Moreno.

Además, entre enero y junio de 2017, el BCE cifró el costo de las importaciones de combustibles y lubricantes en USD 1.484 millones. Además, el Observatorio de la Complejidad Económica (OCE), del Massachusetts Institute of Technology (MIT), cifró en aproximadamente USD 2.000 millones el costo de las importaciones de productos refinados de petróleo en Ecuador. Esta cifra también excede el monto establecido por el Presidente.

El experto en petróleos, Luis Calero, aclaró que no existe un monto fijo para la importación de combustibles, esto debido a que el costo depende del volumen que se importe y de los precios internacionales vigentes a la fecha de la importación. “El Ministro ha señalado que serían aproximadamente USD 1,2 millones diarios por concepto de importación de combustibles”, añadió el especialista.

De acuerdo a este economista, entre enero y junio de 2017 se han importado 21.794.000 barriles de derivados de petróleo, con un precio promedio de USD 62,45, lo cual representa USD 1.361 millones en el primer semestre; si se proyecta lo mismo para el siguiente semestre, existiría un costo de aproximadamente USD 2.600 millones en 2017. “Una cosa es el costo de importación y otra es lo que realmente subsidia el Estado, porque internamente el promedio de venta de un barril es de USD 42. Si restamos la venta interna del barril, el subsidio sería de casi USD 20. Además, si multiplicamos esos USD 20 por los 21 millones de barriles de derivados, el costo aproximado del subsidio sería de USD 410 millones durante el primer semestre del 2017”, puntualizó Calero.