El pasado 16 de agosto, el presidente Lenín Moreno se reunió con transportistas y sectores de la sociedad civil para firmar el Pacto Nacional por la Seguridad Vial. Esta iniciativa busca evitar la pérdida de más vidas en las carreteras, a propósito de la cantidad de siniestros ocurridos en los últimos meses. Durante el encuentro, el Primer Mandatario afirmó que “estamos perdiendo una vida cada cuatro horas por accidentes de tránsito”.

Según las estadísticas de la Agencia Nacional de Tránsito del Ecuador (ANT), existe un total de 1,238 fallecimientos por accidentes de tránsito, desde enero hasta julio de 2017. Si se divide la cifra para el número de meses transcurridos y a su vez para los días, la afirmación del Jefe de Estado es verdadera. Las provincias de Guayas, Pichincha y Los Ríos registran un alto índice de  mortalidad en julio (ver gráfico), siendo ese el mes con el mayor número de muertes.

De acuerdo a los datos por provincia de julio de 2017, Guayas prepondera el listado al sumar 267 fallecimientos durante el primer semestre del año; le sigue Pichincha, con 229; y Los Ríos, con 105 defunciones. Solamente en julio, hay un registro de 227 muertes, a escala nacional.

En días pasados, ECUADOR CHEQUEA verificó una afirmación de José Serrano, quien aseguró que “en los años 2015 y 2016 hubo más accidentes de tránsito de personas particulares que del transporte público”. Según la ANT, lo dicho por el Presidente de la Asamblea Nacional es cierto.

En 2015, se registraron 75.706 incidentes provocados por 2169 automóviles particulares y 282 buses. En 2016, 1287 automóviles y 254 buses estuvieron involucrados en siniestros. En conclusión, la mayor parte de accidentes de tránsito fue provocada por personas particulares.

ECUADOR CHEQUEA recogió el punto de vista de dos expertos en seguridad vial: Guillermo Abad, representante de la organización Justicia Vial; y Juan Zapata, secretario de Seguridad del Municipio de Quito. Ambos coinciden en que la mayor causa de siniestros de tránsito son la impericia y los distractores a la hora de conducir.  Los especialistas aseveran que todo accidente es prevenible, a través de la capacitación y educación por parte del aparato gubernamental, en conjunto con la aplicación de políticas públicas.