El Presidente Lenín Moreno, durante el Lanzamiento del Programa Amazónico de Conservación de Bosques y Productos Sostenibles, afirmó que: “Ecuador tiene 54 áreas protegidas. Es uno de los países del mundo que más áreas protegidas tiene”. De acuerdo al Primer Mandatario, el Programa Amazónico no solo se ocupará del bienestar de la naturaleza, sino también del de los seres humanos al emplear adecuadamente los recursos naturales.

La información oficial contradice la afirmación del Jefe de Estado. Según el Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Ecuador, en el país existen 50 áreas protegidas: 17 en la Sierra, 10 en la Amazonía, 2 en Galápagos y 21 en la Costa.

Además, el programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas (PNUMA), el Centro de Monitoreo de la Conservación Mundial y el Banco Mundial indican que en 2014 las áreas terrestres protegidas del país representaban un 25% del territorio nacional. Durante ese año, siete países de América Latina, 11 de Europa, ocho de África y cuatro de Asia contaban con mayor cantidad de áreas terrestres protegidas. Es decir, Ecuador estaría, aproximadamente, en el puesto 31, a escala mundial, en relación a la proporción total de su territorio que se encuentra bajo conservación.

La Universidad de Yale elaboró el Environmental Performance Index 2016, el cual mide la prioridad que se da a las políticas ambientales en los países, en cuanto a salud pública y protección de los ecosistemas. En ese estudio, Ecuador ocupa el puesto 103 en el mundo, con una puntuación de 66.58/100. Esta puntuación es la peor registrada en América del Sur durante el año pasado.

Ecuador Chequea realizó, en enero de 2017, una verificación similar a Moreno. Durante la campaña para alcanzar la presidencia, el ahora Presidente afirmó erróneamente que: “Somos el segundo país en Latinoamérica que tiene más espacio de su territorio en conservación ecológica”.

En esa ocasión, Esperanza Martínez, portavoz de Acción Ecológica, puntualizó que lo importante es el régimen en el que se encuentran esas áreas, ya que en muchas se desarrollan actividades extractivistas, aunque están catalogadas como áreas de conservación. “Formalmente, esos espacios están en conservación, pero en ellos hay actividades mineras. Esos regímenes no son suficientes; Ecuador tiene un déficit de fuerza en las normas de conservación, a diferencia de otros países como Colombia o Venezuela, que no permitían actividades extractivas. En cambio, aquí, todas las áreas protegidas están intervenidas o con amenaza inminente. Al Yasuní o al Cóndor le seguimos considerando régimen de conservación, pero los dos tienen actividades extractivas”, señaló la experta.