Cuando Marcela Aguiñaga sostuvo que “cualquier pronunciamiento del pueblo ecuatoriano no tendría efecto retroactivo, por lo cual no afectaría al expresidente Correa. Desde mi punto de vista constitucional, considero que él, si quisiese postularse para el 2021, no tendría limitación alguna para volver a ser reelecto” no estaba al tanto del contenido de la Consulta Popular, convocada por Lenín Moreno. Este 2 de octubre, el Presidente de la República difundió las siete preguntas sobre las cuales los ecuatorianos se pronunciarán próximamente y, una de ellas, se refiere a la reelección indefinida.

El Jefe de Estado envió a la Corte Constitucional siete interrogantes que deberán ser aprobadas para someterlas a referéndum. En la segunda, se consulta a la población si “¿Para garantizar el principio de alternabilidad, está usted de acuerdo con enmendar la Constitución de la República del Ecuador para que todas las autoridades de elección popular puedan ser reelectas por una sola vez para el mismo cargo, recuperando el mandato de la Constitución de Montecristi y dejando sin efecto la reelección indefinida aprobada mediante enmienda por la Asamblea Nacional el 3 de diciembre de 2015, según lo establecido en el Anexo 2?”.

Salim Zaidán, experto en Derecho Constitucional, explica que la limitación a la que se refiere la Asambleísta dependería del tipo de pregunta que se formule y la vía por la consulte. En ese sentido, acota que Moreno tenía varias opciones: proponer volver a la reelección presidencial limitada, como constaba en el artículo inicial de la Constitución de 2008 (solo cabe una reelección, inmediata o no); o plantear introducir la prohibición absoluta de reelección presidencial.

La propuesta del Presidente es, en efecto, “retomar por mandato popular, en ejercicio de la democracia directa, la Constitución original de Montecristi, desde la fecha misma de su expedición, y suprimir la reelección indefinida”. El Constitucionalista añade que cuando la Asamblea Nacional aprobó la enmienda relacionada con la reelección introdujo una disposición transitoria para establecer la vigencia de la modificación a los artículos 104 y 114 de la Carta Magna desde el 24 de mayo de 2017. “Si el pueblo ecuatoriano rechaza la reelección indefinida podría quedar sin efectos jurídicos tanto la regla de la reelección indefinida como la transitoria que la acompañó. Tendría inclusive mayor legitimidad democrática un pronunciamiento popular que la sola resolución del Legislativo”, sostiene.

Juan Francisco Guerrero coincide con dicho criterio. El también experto en Derecho Constitucional agrega que en este punto la Corte interviene y determinará si el referéndum es la vía correcta para reformar la Constitución e incorporar el cambio sobre el cual Moreno quiere consultar.

Si entrara en vigencia el texto propuesto por el Mandatario, Rafael Correa no podría postular nuevamente a la Presidencia de la República. Ambos juristas están de acuerdo en que la disposición general incluida en el Anexo 2 del paquete de preguntas es muy clara. Y, en efecto, lo es. El texto enviado a la Corte Constitucional reza: “Disposición General Segunda: Las autoridades de elección popular que ya hubiesen sido reelegidas desde la entrada en vigor de la Constitución de Montecristi no podrán postularse para el mismo cargo”.

Esto no significa que el antecesor de Lenín Moreno no pueda volver a postularse para un cargo de elección popular. Estaría vetado, si así se decide en las urnas, únicamente a aspirar al sillón de Carondelet. Otra autoridad que no podría reelegirse, por dar un ejemplo, sería Jaime Nebot, alcalde de Guayaquil.

Zaidán concluye que es cuestionable que esta puntualización se incluya en el contenido de los anexos, ya que esto significa que no toda la ciudadanía está del todo al tanto. “Pocos se toman la molestia de leer los anexos, máximo se leen las preguntas”, indica.