Lenín Moreno y el decreto ejecutivo 204
Fuente: Facebook

El pasado 9 noviembre de 2017, Lenín Moreno firmó el Decreto Ejecutivo 204, a través del cual asume nuevamente el subsidio al combustible aéreo en Ecuador.

Nicolás Larenas, analista aeronáutico, explica que el subsidio al combustible de avión ha pasado por varias etapas en el país. En los últimos años, aún existía en aeropuertos administrados por la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), pero se limitaba a vuelos domésticos. Con la medida asumida por el actual Presidente, la subvención se amplía a vuelos internacionales de pasajeros y carga, así como a cargueros.

El Decreto 204 determina que “Las personas naturales o jurídicas que operen dentro y fuera del territorio ecuatoriano, que tengan aeronaves construidas a partir del año 1990, que cuenten con su Certificado de  9 de Operador Aéreo vigente y presten servicio de transporte aéreo de pasajeros nacional e internacional y/o de carga internacional desde el Ecuador, pagarán el precio de venta en terminal menos el 40%, siempre y cuando operen en rutas que incluyan a los aeropuertos que se encuentren bajo la administración integral de la Dirección General de Aviación Civil y a los aeropuertos delegados a la Autoridad Municipal, siempre que no hayan sido concesionados, exceptuando la ruta a las islas Galápagos y el abastecimiento por paradas técnicas”.

En pocas palabras, el subsidio no aplica al Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre, de Quito; Aeropuerto Internacional José Joaquín de Olmedo, de Guayaquil; y al Aeropuerto Seymour, de Baltra (Galápagos). La razón, están concesionados a Quiport, TAGSA y Ecogal, respectivamente.

Larenas explica que la decisión del Primer Mandatario busca apoyar directamente al Aeropuerto Alternativo Cotopaxi, de Latacunga, para impulsar la llegada de nuevas aerolíneas y el inicio de operaciones de la carguera colombiana Aercaribe. También se pretende estimular a las terminales administradas por la autoridad aeronáutica y que cuentan con una baja demanda como Santa Rosa, Tena, Macas, Esmeraldas, Lago Agrio, Salinas

Finalmente, el subsidio estimular al Aeropuerto Internacional Mariscal Lamar, de Cuenca, con administración municipal, dados los elevados costos de los pasajes aéreos. Uno de los objetivos es aumentar las frecuencias.

En noviembre de 2011, el expresidente Rafael Correa anunció el retiro total del subsidio a la gasolina de avión, el cual, en ese entonces, representaba al Gobierno más de USD 90 millones anuales. En aquella época, la subvención aplicaba para todo tipo de vuelo doméstico o internacional que operase en Ecuador. Al eliminarlo, se mantuvo únicamente en los aeropuertos que necesitaban impulso o eran administrados por la DGAC como Latacunga, Tena, Santa Rosa, Salinas, Manta, Esmeraldas, El Coca, Lago Agrio, Macas…

Cuatro años después, en octubre de 2015, Correó firmó el Decreto 799, modificando el de 2011. Con la nueva medida se eliminó el 40% de subsidio en las rutas donde no opere un aeropuerto administrado por la DGAC, decisión que afectó directamente la ruta Quito- Guayaquil, “la de más tráfico y rentabilidad en Ecuador”, explica Larenas. Además, se implementó la subvención para cualquier aerolínea nacional o internacional que abra una ruta nueva directa hacia o desde el país a cualquier destino del mundo con mínimo tres vuelos semanales durante tres años. “Para que cualquier aerolínea pudiera beneficiarse, sus aviones debían ser fabricados a partir de 1990 y contar con motores ETAPA 4”, señala el analista aeronáutico.

Para Larenas, la medida adoptada en noviembre de 2017 por Moreno es positiva para el mercado ecuatoriano, pero sobre todo para el usuario. “Los aeropuertos administrados por la DAC podrán atraer más pasajeros, con la reducción del valor de las tarifas, el incremento de frecuencias y potenciales nuevas aerolíneas, pero todo dependerá de la creación de un gran plan turístico como país, donde se generen estrategias a largo plazo con el fin de que esta medida se mantenga en el tiempo y sea beneficiosa para todos los actores”.

No obstante, el experto acota que, a mediano plazo, el beneficio debería ampliarse a los aeropuertos de Quito y Guayaquil, “principales puertas de ingreso a Ecuador, para así atraer nuevas aerolíneas, rutas y más turistas”. Al cotizar un boleto entre ambas ciudades, este puede ascender a 427 dólares…