El presidente Lenín Moreno anunció el pasado 2 de abril el plan económico a aplicar para superar números negativos como el déficit fiscal, estimular la inversión privada y aumentar el número de empleos adecuados. En ese contexto pronunció que “la economía creció al 3% en el 2017, particularmente en el segundo semestre bajo nuestra administración”. Según el Banco Central del Ecuador (BCE) es cierto, pero el dato tiene algunos matices, como el incremento del precio del crudo a partir del segundo semestre de 2017 y la típica alza del consumo por parte de los habitantes durante los últimos seis meses de cada año.

En una economía como la ecuatoriana, que se sostiene en gran medida de los precios del petróleo, los números publicados por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) señalan que el precio del barril del crudo mantuvo un crecimiento sostenido a partir de junio de 2017, un mes después que Lenín Moreno asumiera el poder (24 de mayo), hasta el primer trimestre de 2018. Ello influiría determinantemente en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) ecuatoriano durante el último trimestre del 2017. En el primer trimestres de 2018 se confirma que factores externos a la gestión presidencial influyen en dicha tendencia.

 

De acuerdo a las cifras del Banco Central de Ecuador (BCE), el PIB inicia una recuperación, pausada pero sostenida, durante la mitad del primer trimestre de 2016 hasta el tercer trimestre del 2017. También por ello se refleja la tendencia de la curva hacia el alza durante el semestre que el Presidente se adjudica como un “logro de su gestión”.

El crecimiento es con base en deuda y gasto público

Vicente Albornoz, decano de Economía de la Universidad de Las Américas (UDLA), explica que “hay un factor que influyó en el crecimiento de la economía y fue el gasto que creció porque el precio del petróleo subió (factor externo) y hubo elecciones”. Es decir, se aumentó el gasto con el dinero del incremento del precio del crudo.

Según el economista, “lamentablemente ha sido una política de gasto, dispendio y endeudamiento lo que ha generado este leve crecimiento económico. No es producto de medidas económicas acertadas. Este crecimiento no es sostenible, porque es financiado por deuda y nadie puede vivir toda la vida de préstamo”.

Walter Spurrier, editor de Análisis Semanal, dijo que “el crecimiento del 3% de la economía ecuatoriana es importante porque las previsiones del BCE eran menores. El presidente Moreno concretó una colocación de 3 mil millones de dólares en bonos en los mercados que negociaba el gobierno de Rafael Correa, luego de eso hubo dos colocaciones más de bonos y por ello desde junio el endeudamiento externo ecuatoriano ha aumentado de manera importante. Al haber gastado ese dinero, ha estimulado el consumo. Esa ha sido la razón del crecimiento, el consumo, no la inversión”.