Este 17 de abril, durante la sesión  509 de la Asamblea Nacional, Gabriela Rivadeneira dirigió una pregunta al ministro del Interior, César Navas; y al ministro de Defensa, Patricio Zambrano: “¿Por qué se permitió el acceso libre a los periodistas secuestrados en una zona militarizada y que además fue declarada zona de excepción?”.

El pasado 27 de enero, tras la detonación de un coche bomba en San Lorenzo, Esmeraldas, el presidente Lenín Moreno decretó el Estado de Excepción en los cantones San Lorenzo y Eloy Alfaro. Una de las medidas fue suspender el derecho de libertad de tránsito, lo cual, según la Asambleísta, contradice el accionar de las autoridades al dejar entrar en la zona al equipo periodístico de Diario El Comercio, integrado por el periodista Javier Ortega, el fotógrafo Paúl Rivas y el conductor Efraín Segarra.

El pasado 15 de abril, el ministro Navas explicó que “no hubo prohibición de paso, había restricción de paso. La restricción de paso consistía en un punto de control donde se revisaba a la persona que pasaba, para verificar que no tuviera antecedentes ni vínculos con los delincuentes y también se registraban los carros que cruzaban para verificar que no hubiera armas o drogas en su interior, pero el paso no estaba prohibido”.

 

 

El artículo 66 de la Constitución reconoce y garantiza:

“El derecho a transitar libremente por el territorio nacional y a escoger su residencia, así como a entrar y salir libremente del país, cuyo ejercicio se regulará de acuerdo con la ley. La prohibición de salir del país sólo podrá ser ordenada por juez competente”. Este derecho quedó suspendido:

Ramiro García, presidente del Colegio de Abogados de Pichincha, rechazó las declaraciones de la expresidente de la Asamblea y explicó que “cuando un derecho se suspende no significa que se niega el derecho; es decir, el derecho al libre tránsito se mantiene, el suspenso significa que puede ser menoscabado por razones de excepción. Es discrecional, bajo criterio de excepción, que la autoridad permita o no el libre tránsito”.

“Los periodistas deben estar en todos lados, sino no habría corresponsales de guerra. En el momento que se dejen de cubrir informaciones por peligros inherentes a la profesión, ya no será periodismo“, dijo sobre la presencia de El Comercio en la zona de conflicto, en la frontera norte.

El abogado y académico Pablo Encalada acotó que “en principio estaba restringido el libre tránsito. Es verdad que los periodistas no podían estar en la zona y difícilmente los ministros (Interior y Defensa) sabían de la presencia del equipo periodístico de El Comercio en esa área. Pero, ¿eso no es lo que hacen los periodistas? Ese precisamente es su trabajo, estar en los sitios donde se da la noticia, más allá de las restricciones”.

Ortega, Rivas y Segarra cumplían con el Código de ética profesional, el cual respalda la búsqueda de fuentes correctas y estar en el lugar de los hechos para informar de manera veraz y exigir al Estado el libre acceso a las fuentes de información y a la libertad de expresión.