Pese a lo prometido por Lenín Moreno, el 7 de mayo de 2018, casi un año después de arrancar su gestión presidencial, el ministro de Educación, Fander Falconí, informó que en Ecuador existen más de 5 millones de personas con bachillerato inconcluso.

 

De acuerdo al INEC, existe un leve aumento en el porcentaje de matriculados en bachillerato. Sin embargo, este incremento en el área urbana contrasta con el descenso de esta variable en el área rural. En cualquier caso, ninguno de los datos supera el 70% del total de matriculados.

Además, la tasa de asistencia bruta en bachillerato registra cifras similares durante este periodo. Así, en el sector urbano existe un incremento leve en este porcentaje, mientras en el área rural la tasa de asistencia a las aulas es del 60%.

La pedagoga y asesora internacional Rosa María Torres indicó que ningún país de Latinoamérica ha logrado universalizar el bachillerato. Por lo cual “esa no es una meta a corto ni a mediano plazo, es a largo plazo”. La exMinistra de Educación explicó que universalizar la matrícula es “que todos entren y cursen; universalizar el bachillerato es que todos terminen. Universalizar no es que todos ingresen, sino que todos culminen”.

“El gobierno pasado también nos engañó”

Torres explicó que en una investigación que realizó para evaluar El Plan Decenal de Educación (2006-2015), el cual se propuso como una de sus ocho políticas aumentar la matrícula del bachillerato hasta alcanzar al menos el 75% de la población en edad de cursarlo, no se cumplió. “El ministro (Augusto) Espinosa le mintió al país y dijo que las ocho políticas del Plan se habían cumplido. Luego hizo un documento de evaluación donde salió que se había alcanzado solo al 68% de la matrícula”.