Moreno se refiere a la economía popular y solidaria

De acuerdo a la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria (SEPS), “la economía popular y solidaria es una forma de organización donde sus integrantes, individual o colectivamente, desarrollan procesos de producción, intercambio, comercialización, financiamiento y consumo de bienes y servicios, para satisfacer necesidades y generar ingresos”. Su base son las relaciones de solidaridad, cooperación y reciprocidad. En ese contexto, el ser humano se considera como sujeto y fin de su actividad; privilegiando su trabajo, por sobre la apropiación, el lucro y la acumulación de capital.

En la guía informativa de la SEPS se explica que “los sectores financiero y no financiero de la economía popular y solidaria están conformados por: cooperativas, asociaciones, organizaciones comunitarias y mutualistas”. Son entidades de gestión democrática, con personería jurídica de derecho privado e interés social.

El ámbito, objetos, principios, y características de la EPS están establecidos en la Ley Orgánica de Economía Popular y Solidaria. El proyecto fue expedido por la Asamblea Nacional el 14 abril de 2011 y se aprobó el 28 de abril del mismo año.

Por su parte, BanEcuador EP, la banca pública para el desarrollo, inició sus actividades el 9 de mayo de 2016. De acuerdo a esta institución, durante dos años ha realizado casi 400.000 operaciones de crédito por un monto superior a los 1.500 millones de dólares.

¿Se ha consolidado, fomentado y fortalecido al sector financiero popular y solidario como una alternativa a la banca tradicional y como un gran aliado de la política pública para financiar la inversión productiva durante la gestión de Lenín Moreno?

 

El Ciudadano, sistema de información oficial, recogió declaraciones del exsuperintendente de economía popular y solidaria, Kléver Mejía, realizadas el pasado 28 de agosto de 2017. Según el funcionario “en los últimos 5 años los activos de las cooperativas de ahorro y crédito crecieron en 73%, razón por la cual este sector financiero ha logrado una participación en el mercado del 11,29% en relación al Producto Interno Bruto (PIB)”.

Mejía añadió que el sector cooperativo ecuatoriano impulsó la inclusión financiera del sector rural “ya que, en cantones con alta población rural, por cada 100 dólares en créditos otorgados por banca privada, las cooperativas de ahorro y crédito colocan 250”. El entonces Superintendente reconoció que, a pesar de estos avances, es preciso consolidar la integración de las cooperativas nacionales, el desarrollo de nuevos productos y servicios, y la integración de las entidades financieras populares y solidarias en el mundo digital a través de la capacitación constante.

En septiembre de 2017, Rubén Flores, presidente del Directorio de BanEcuador B.P, anunció que se producirán varios productos financieros dirigidos a jóvenes, mujeres y asociaciones. Estos proyectos buscarían fortalecer los emprendimientos personales para que se conviertan en fuentes de autoempleo.

BanEcuador sostiene que desde mayo del 2017 se han impulsado grandes proyectos sociales propuestos por Moreno, “especialmente la Gran Minga Agropecuaria con más de USD 376,2 millones de dólares colocados en beneficio de 52.348 familias campesinas, Banco del Pueblo con 134,8 millones de dólares para 19.809 proyectos productivos, además de Impulso Joven, dirigido a emprendimientos de personas de entre 18 y 29 años”.

De acuerdo a la SEPS existe un crecimiento constante en la cantidad de organizaciones y socios que se incorporaron al sistema de economía popular y solidaria en los últimos tres años.