Cuando Lenín Moreno se posesionó como presidente de la República, una de las promesas que realizó fue que se aumentaría la capacidad de refinación de petróleo en cerca de 500.000 barriles por día, con la puesta en marcha de la Refinería del Pacífico. Un año después, uno de los megaproyectos planteados desde el gobierno de Rafael Correa sigue sin concretarse. El plazo para la licitación está cerca de terminar y todavía no existe un inversor o un consorcio que pueda financiar por completo la obra.

El 15 de agosto del 2017, en un informe del Estado del sector hidrocarburífero, el Presidente pidió al ministro de Hidrocarburos, Carlos Pérez, que, en caso de que no hubiera interés en invertir en la refinería, se descarte por completo este proyecto. En el programa 22 de la cuarta temporada del programa Visión 360 (Ecuavisa), el Ministro dijo que “de no haber interés, obviamente no habrá el proyecto” y que se plantean nuevas opciones en caso de que no se diera la inversión para que Manabí “tenga actividad económica en ese sector”.

Sin embargo, a finales de enero de 2018, un grupo de inversionistas extranjeros visitó el área de construcción de la refinería. En la inauguración del parque Las Vegas, en Portoviejo, Pérez dijo que la idea era que “una empresa o un consorcio ponga todo el capital a su riesgo”, y el Gobierno ecuatoriano entregue el proyecto “de tal manera que ellos construyan, operen y luego de 20 años” ese proyecto regrese al Estado.

El 24 de mayo se cumple el plazo dado por el Gobierno para conocer la empresa a la que se entregará la licitación del proyecto. El ministro de Comercio Exterior, Pablo Campana, dijo a El Universo, el 15 de mayo, que los consorcios pidieron una prórroga para hacer un análisis integral de los estudios, diseños e inversiones. También indicó que, en principio, se habló de refinar 300 mil barriles de crudo al día, pero el Gobierno está abierto a recibir propuestas.

De acuerdo con el Ministro de Comercio, Pérez y Campana planean reunirse con los consorcios en Viena, el 21 y 22 de junio de 2018, durante la cumbre de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). La propuesta de los empresarios se conocerá entonces en el segundo semestre, por lo que pidió paciencia.

René Ortiz, exsecretario General de la OPEP, piensa que el proyecto se desarrolló mal desde un inicio ya que tuvo una concepción de propiedad solamente estatal. Según Ortiz, la mejor figura para atraer inversiones y generar trabajo en el país es la zona franca, es decir un área de libre comercio, regulada legalmente por las instituciones fiscales de un país, en la cual los derechos tributarios fomentan la importación y exportación de productos.

Para lograr esto, Ortiz opina que es necesario poner reglas claras, ya que sin una seguridad jurídica y una inestabilidad política los empresarios extranjeros no van a querer invertir en el país. “Eso es como trazar una ruta […] si se queda así como la idea no va a venir nadie”.

La Refinería del Pacífico es un proyecto que nació en 2008, durante el gobierno de Rafael Correa. Este establecimiento industrial permitiría al país dejar de importar petróleo, al tener la capacidad de refinar al menos 300 mil barriles diarios. En un principio, debía comenzar a funcionar en 2013. Sin embargo, 10 años después de haberse planteado, sigue sin construirse.

*Verificación realizada en colaboración con Gabriela Endara, estudiante de periodismo de la USFQ.