El Gobierno nacional realizó el 19 de julio un encuentro en el cantón Milagro, provincia de Guayas con beneficiarios del Seguro Social Campesino. El evento contó con la presencia de María Alejandra Vicuña, Vicepresidenta del Ecuador, quién durante su intervención manifestó ¨la riqueza de nuestro país radica en nuestra gente, en el trabajo, en ese esfuerzo diario, en los campesinos, en los pescadores artesanales que con su trabajo generan un aporte que implica más del 8% del PIB nacional¨.

El pasado 10 de mayo 2018, el pleno de la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad (118 votos) las reformas a la Ley de Seguridad Social, donde se estableció el incremento de USD 35 en la pensión jubilar del Seguro Social Campesino (SSC).  Este proyecto de reforma a la Ley de Seguridad Social fue enviado al Legislativo en octubre del año pasado, y se aprobó tras dos dos debates. El primero 13 de febrero de 2018, y posteriormente en mayo de 2018.

Inicialmente, el Seguro Social Campesino era de USD 65, con la aprobación Legislativa se establece en USD 100. De acuerdo al Boletín de prensa No.78 del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IEES) el nuevo valor pensionario, es retroactivo desde el 1 de enero 2018 y se incrementará cada año en función de la Remuneración Básica Unificada. Según el IEES, el incremento en el Seguro Social Campesino beneficiará a más de 78.000 campesinos y pescadores artesanales.

De acuerdo Banco Central del Ecuador, en su Informe del Producto Interno Bruto por Industria, en el año 2017, la agricultura, ganadería, caza y silvicultura representó un 8,3% del PIB, lo cual implicó USD 8.609 millones. Mientras la actividad pesquera artesanal aportó un 0,59%, lo cual significó USD 613, millones al PIB. Según este informe, actividades como la agricultura y pesca (exceptuando a la pesca de camarón) representan un 8,89% del PIB con un promedio total del sector agropecuario cifrado en USD 9. 222 millones.

Según María Alejandra Vicuña, Vicepresidenta del Ecuador el trabajo campesino y pesca artesanal representaría más del 8% del PIB, lo cual estaría acorde a los datos del  Informe del Producto Interno Bruto por Industria ya que en el 2017 el sector agropecuario representó 8,89%.  

Conforme a la Encuesta Nacional De Empleo, Desempleo y Subempleo de 2018  la agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca se establece como la mayor aportante a la composición de empleados con un 29,4% del total. Entre junio de 2017 y junio de 2018, la participación de empleados en las actividades agropecuarias aumentó en 0,8%. A pesar de ello, estas sólo representan un 10,3% de la composición del empleo pleno o adecuado.

El economista, Diego Grijalva, académico de la Universidad San Francisco de Quito, indicó que el desfase que se presenta entre el aporte de las actividades agropecuarias del 8,89% del PIB y su mayor participación de empleo con un 29,4%, se debe a que el trabajo generado en el sector agropecuario es muy poco productivo. Grijalva, afirma que esta industria al manejar un gran número de trabajadores, genera un trabajo no tan productivo.

En este sentido, el catedrático manifestó que esta brecha está correlacionada con la estructura del sector agrícola, ya que este posee un proceso por etapas en donde se contrata personal que realiza una tarea específica, el mismo que posteriormente abandona el trabajo. Por ello, en el sector agrícola en general existe una dinámica de dependencia hacia los ciclos productivos de las materias primas.

Grijalva, puntualizó que la representatividad de las actividades agropecuarias en el PIB y su presencia en el empleo es un fenómeno que pasa en todo el mundo. “Es algo bien estándar en los países en vías de desarrollo, lo contrario pasa en países ricos en donde se tiene una agricultura intensiva en capitales, se tiene muchas menos personas trabajando pero tienes mucho más capital: tractores, máquinas etc.”

Para el académico, lo ideal para el aumento en la productividad de este sector es la inyección de más capital. Sin embargo, el empleo se vería completamente afectado ya que, una gran parte de la población utiliza esta actividad para sobrevivir. Además, Grijalva mencionó que políticas públicas como el Seguro Social Campesino intenta compensar la falta de incentivos laborales, debido a que en el sector existe una inseguridad e inestabilidad laboral permanente.

Finalmente, el economista manifestó que el porcentaje que aporta la actividad agropecuaria al PIB, es una cifra significativa; ya que representa una porción dentro de la economía del país, en cifras del empleo y en temas de seguridad alimentaria. En Ecuador este sector de la economía es clave, ya que el país se ha posicionado como un exportador de materias primas a nivel internacional.