Martínez se refiere al déficit

El pasado 13 de agosto en una entrevista para el programa Contacto Directo (Ecuavisa), Alfredo Pinargote preguntó al ministro de Economía y Finanzas, Richard Martínez, sobre el déficit fiscal del país. El funcionario respondió: “buenas noticias… Este año, entre enero y julio, hay un déficit cercano a los 800 millones de dólares. Es decir, una reducción del 66% frente al déficit registrado de enero a julio del año pasado”.

El titular de Finanzas, en una entrevista para ‘El Telégrafo’ publicada el mismo día, abordó ese tema afirmando que: “El déficit cayó $1.500 millones de enero a julio”. En ambas intervenciones Martínez se refiere a “el déficit” en términos generales.

El Banco Central del Ecuador (BCE) mide tres tipos de déficit. El déficit global, aquel que se obtiene de la diferencia de ingresos menos gastos (amortizaciones y pago de intereses). El déficit primario consiste en la diferencia entre ingresos y gastos (sin incluir amortizaciones ni el pago de intereses). Por último, el déficit presupuestario que resulta de la diferencia entre ingresos y gastos (incluyendo amortizaciones pero no el pago de intereses). Este último es el que se utiliza para elaborar el Presupuesto General del Estado (PGE).

De acuerdo al documento ‘Déficit o Superávit : Global, Presupuestario y Primario’, del BCE, entre mayo y junio de 2017 se registró un déficit global de USD 1.393 millones, mientras en el mismo período de 2018 se cifró un superávit de USD 315 millones. Es decir, existió una reducción aproximada de USD 1.500 millones, como índico el Ministro.

José Hidalgo, director ejecutivo de CORDES, afirmó que lo dicho por el Ministro de Finanzas es correcto. Para el economista la reducción de USD 800 millones del déficit fiscal, en comparación con 2017, se debe a la disminución de gastos del Estado desde finales del año pasado. Sin embargo, mencionó que la caída del déficit no es estable ya que aún existen gastos que no han sido reducidos por el Ejecutivo (gasto corriente).

De igual manera, el exministro de Finanzas, Mauricio Pozo, reconoció la disminución de déficit fiscal, acotando que se debe a una reducción de gastos del Estado; sin embargo, considera que la baja en el déficit sería de aproximadamente 1.700 millones, cantidad superior a la mencionada por Martínez en su entrevista.

El ‘Reporte Macroeconómico de julio 2018’, del Observatorio de la Política Fiscal, estableció que entre enero y julio de 2017, los gastos del Gobierno resultan mayores que los ingresos al arca fiscal (USD 11.603 millones de gasto y USD 8.498 millones de ingresos). Es decir, se registra un déficit de aproximadamente USD 3.000 millones.

La situación es distinta entre enero- julio de 2018. La variable de gastos disminuye a USD 10.571, mientras los ingresos registran un aumento a USD 9.932. Hay que precisar que los gastos durante en ese lapso se limitan al pago de sueldos, bonos, intereses de la deuda pública y demás.

En contexto

Durante sus últimos años de Gobierno, Rafael Correa fue cuestionado por el manejo del endeudamiento ecuatoriano. Distintos actores políticos, medios de comunicación e incluso el Fondo Monetario Internacional (FMI), en su trabajo ‘Perspectivas económicas: Ajustados bajo presión’, denunciaron un creciente aumento del déficit fiscal en Ecuador

En 2017, tras la posesión del presidente Lenín Moreno, se dio paso a una política de austeridad con la finalidad de estabilizar la economía. La meta propuesta por el Mandatario fue lograr el superávit fiscal para 2021. Esto, tras distintas críticas por mal manejo económico durante los períodos presidenciales de su antecesor.

En la página del Ministerio de Economía y Finanzas no existe información actualizada sobre el tema, únicamente hay una nota titulada: “El déficit fiscal baja en $1.500 millones en los primeros 7 meses del año”. En el artículo se comparan varios indicadores económicos que dan lugar al segundo valor dado por Martínez; además, se hace un cálculo que ratifica la disminución del 66% del déficit fiscal.