Los representantes del Consejo Nacional Electoral se preparan para presentar propuesta de reformas al Código de la Democracia. En este contexto, la vicepresidente del Consejo Nacional Electoral Diana Atamaint compartió un tuit, el 13 de septiembre, en el cual afirmó que una de las iniciativas se enfoca en reformar la Ley Orgánica Electoral para cambiar el método de adjudicación de escaños en la Asamblea Nacional. Para la funcionaria el método vigente “favorece a los partidos políticos de mayor peso o más grandes”.

En la elección de febrero de 2017 los ecuatorianos elegimos 137 asambleístas. Del total, son representantes 15 nacionales, 116 provinciales y 6 del extranjero. De acuerdo a la Ley Electoral vigente, en su sección quinta – artículo 164, los curules correspondientes a los asambleístas provinciales y del extranjero son asignados mediante el método D’hondt. En esta formula. el total de la votación obtenida por cada lista se divide para 1, 2, 3, 4, 5 y así sucesivamente, hasta obtener un número de cocientes igual al de los candidatos a elegirse como principales. Para los asambleístas nacionales se emplea el método Webster, en el cual los resultados de cada lista se dividen para la serie de números 1,3,5,7, y así sucesivamente hasta obtener tantos cocientes como puestos por asignarse.

Ecuador Chequea elaboró un vídeo explicativo para comprender de forma más práctica ambos métodos:

Mauricio Alarcón, director ejecutivo de la Fundación Ciudadanía y Desarrollo, coincide con la vicepresidente del CNE respecto a que el método D’hondt favorece a los partidos más grandes. Para evidenciar lo anterior el abogado sostiene que “de haberse aplicado el método Webster para asignar los escaños en la provincia de Manabí, Alianza PAÍS se abría llevado 3 de los 5 curules posibles. Ya que se aplicó el método D’hondt, en este provincia AP se llevó la totalidad de representaciones en disputa y así el 47% del electorado quedo fuera”.

Para Medardo Oleas, abogado y experto en temas electorales, aunque el método D’hondt si favorece a los partidos más grandes, el cambio en el método en la asignación de escaños no es suficiente para mejorar el funcionamiento de nuestro sistema electoral. “Tenemos una de las leyes más malas en cuanto a la regulación del sistema electoral”, denunció. Para el jurista es fundamental regular el funcionamiento de los partidos y movimientos político, ya que sin un correcto accionar de los mismos el sistema político ecuatoriano no pude fortalecerse.