La asambleísta se refiere al porcentaje de madres adolescentes

El 11 de octubre, en el marco del Día Internacional de las Niñas, se realizó una sesión especial en la Asamblea en la que distintas niñas hablaron del empoderamiento, de sus sueños y objetivos. Tras estas intervenciones especiales, asambleístas de varias bancadas solicitaron la palabra para referirse a la realidad de las niñas ecuatorianas. La legisladora Dallyana Passailaigue afirmó que aún queda mucho trabajo en materia de prevención de la violencia en contra de niños y niñas. “Somos el segundo país en América Latina con la mayor tasa de embarazo adolescente“. Para la Asambleísta las campañas de prevención no son suficientes ya que en el país existe una cultura de violencia, violación y encubrimiento.

Declaraciones sobre embarazo adolescente Min 1 Seg 01

El dato difundido por la legisladora es cierto y lo corrobora ONU Mujeres en su informe ‘Mujeres ecuatorianas dos décadas de cambios 1995-2015’ publicado en agosto de 2017. En la página 15 de dicho estudio se menciona que Ecuador es el país con mayor número de madres adolescentes en la zona andina y el segundo en América Latina.

“Entre 2004 y 2012 se observa un aumento de la fecundidad adolescente (15 a 19 años) actualmente el Ecuador ocupa el primer lugar en embarazos adolescentes en la región andina y el segundo en América Latina, este es un dato clave en función de las decisiones de política pública para la población adolescente en particular”.

Además, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), en su estudio ´Acelerar el progreso hacia la reducción del embarazo en la adolescencia en América Latina y el Caribe‘,  describe la alarmante situación que Passailaigue trató de reflejar en su discurso. Según el UNFPA, Ecuador es uno de los países con mayor porcentaje de madres adolescentes en América Latina con un 35, 1%. Panamá lidera la lista de los países seleccionados por el estudio de la UNFPA con 43,4% de madres adolescentes (entre 15 y 19 años). En Ecuador las adolescentes indígenas son las más afectadas por esta realidad, ya que el 18,3% de las madres entre 15 y 19 años pertenecen a este grupo humano.

México y Uruguay ocupan los últimos lugares de los países seleccionados para el estudio. Los mexicanos tienen un 14% de madres adolescentes en su población indígena y 12,2% en su población no indígena, con un total de 26,2%. Uruguay cierra la lista con 11,6% y 9,4% de maternidad adolescente en su población indígena y no indígena respectivamente, con un total de 20%.

Para Virginia Gómez de La Torre, presidenta de la Fundación Desafío, esta situación se debe a que en el país”no se cumple ninguna estrategia creada para el efecto, no existe ningún marco jurídico que protege a las niñas, además no se logra cambiar los patrones socioculturales que defina un cambio en ese pensamiento machista que ve y piensa que la mujer es un objeto”. Para la experta, la mayoría de estos embarazos se produce por violaciones dentro de un marco de relaciones de poder en el cual, ni las niñas, ni las adolescentes tienen oportunidad de defensa.

La presidenta de la ‘Fundación Desafío‘ explicó que según el Código Penal Integral las relaciones sexuales en niñas menores de 14 años se consideran violaciones. “Las relaciones entre pares pueden ser violentas, porque la violencia no solo es violaciones con golpes, también hay amenazas, chantajes, entre otras cosas. En estos casos hay que investigar para demostrar que no fue violación, pero aunque exista consentimiento de la niña para la actividad sexual, este no vale, está viciado”.

Artículo 171.- Violación.– Es violación el acceso carnal, con introducción total o parcial del miembro viril, por vía oral, anal o vaginal; o la introducción, por vía vaginal o anal, de objetos, dedos u órganos distintos al miembro viril, a una persona de cualquier sexo. Quien la comete, será sancionado con pena privativa de libertad de diecinueve a veintidós años en cualquiera de los siguientes casos:
1. Cuando la víctima se halle privada de la razón o del
sentido, o cuando por enfermedad o por discapacidad
no pudiera resistirse.
2. Cuando se use violencia, amenaza o intimidación.
3. Cuando la víctima sea menor de catorce años.