Vicuña se refiere al sector acuicola

El pasado jueves 11 de octubre en Durán, Guayaquil, la multinacional Cargill inauguró su planta de balanceado para camarón. La vicepresidenta María Alejandra Vicuña participó en el evento y durante su intervención mencionó que “la industria acuícola en nuestro país se ha ubicado como el ingreso no petrolero más importante del Ecuador, superando incluso la exportación de banano. El año anterior representó mucho más de 3000 millones de dólares de ingresos al país”. Esta cifra ubica al Ecuador  como uno de los mayores productores de camarón cultivado en el mundo.

Cargill tiene presencia en 70 países y 150 años de trayectoria en la fabricación de productos, alimentos y servicios agrícolas y acuícolas. La inversión la planta construida en nuestro país fue de USD 65 millones. El objetivo de esta industria es lanzar al mercado dos marcas comerciales: Purina y Aquaxcel. Dicha planta tiene planeado producir 165.000 toneladas de balanceado por año y con esto generar 650 empleos directos e indirectos.

De acuerdo a la FAO (Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura) el consumo de pescado en la región aumentara un 33% para el 2030. En América Latina y el Caribe, Ecuador es uno mayores productores de pescado, atún, enlatados derivados y camarón.

Las declaraciones de la vicepresidente concuerdan con las cifras del Banco Central del Ecuador y del Ministerio de Comercio Exterior. Dichas entidades confirman que los ingresos percibidos por la industria acuícola superan los USD 3.000 mil millones. Además, las exportaciones de banano y plátano en el 2017 se vieron superadas por las exportaciones acuícolas que incluyen camarón, atún y pescado. Los productos marinos generaron un aproximado de USD 4.ooo mil millones en 2017.

Sin embargo, distintas medidas económicas implementadas por el Gobierno de Lenín Moreno han suscitado reacciones adversas dentro del sector de la acuicultura. El pasado 21 de agosto el Gobierno anunció su plan de ajuste económico, en el cual se incluyó una revisión al subsidio del diesel industrial, lo cual implicó un aumento en el precio del combustible para el sector acuícola. Además, el 28 de agosto representantes del sector camaronero rechazaron la eliminación del Ministerio de Acuicultura y Pesca, aduciendo que esta acción implicaría un retroceso en las políticas públicas de este sector.

Pese a las diferencias iniciales en torno a estos temas, José Antonio Camposano, presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA), anunció el 11 de septiembre que distintos representantes acuícolas llegaron a un acuerdo con el Gobierno en torno a la revisión del subsidio al diésel y la eliminación de la cartera ministerial encargada del sector. Según Camposano, la primera medida “no se trata de un impacto que vaya a poner en apuros a un productor camaronero”, además el Ministerio de Acuacultura se convertiría en una Subsecretaria con el objetivo de implementar políticas adecuadas para el sector.

En contraposición, representantes del sector pesquero artesanal evidenciaron en varias ocasiones su inconformidad con las políticas del Gobierno en materia de acuicultura. La Cámara Nacional de Pesquería (CNP) cuestionó el incremento en el precio del diesel considerando que la medida “no representará una solución a la problemática causada por la mala administración de los recursos públicos de gobiernos anteriores”; la Federación Nacional de Cooperativas Pesqueras del Ecuador (Fencopec) advirtió que este incremento derivará en un alza en los costos de producción de las flotas hasta en un 45%, por lo que el precio de peces de consumo interno se elevaría.

El 17 de septiembre, la Comisión de Soberanía Alimentaria de la Asamblea Nacional recibió en comisión general a los representantes del sector pesquero artesanal para que expongan sus problemas en torno al desarrollo de su actividad económica. Durante la sesión, Milo González, representante del Colectivo Acción Pesquera, denunció que en Esmeraldas se otorgaron permisos de pesca artesanal a embarcaciones que manejan sistemas industriales y no usan técnicas menores; por su parte Jorge Cabrera, director nacional de Espacios Acuáticos de la Armada, sostuvo que “los principales riesgos para el sector pesquero artesanal son la delincuencia común, el crimen organizado, robo de motores, pesca ilegal no declarada, robo a embarcaciones”.

Pese a que desde el 17 de agosto representantes de los pescadores artesanales solicitaron al Gobierno que se declare estado de emergencia en este sector con la finalidad de que se destinen recursos para solucionar las problemáticas mencionadas, dicha exigencia no se ha materializado.

José Luis Fuentes, docente de políticas públicas de la UDLA, explicó que la medida en torno al incremento del diésel puede ser nociva desde el punto de vista económico. “El camarón es el principal producto de exportación no petrolero, gracias a este se percibe más de 3 mil millones de dólares y genera 161 mil plazas de empleo. Es contradictorio querer racionalizar el gasto público mermando a uno de los sectores que más aporta al Estado”, apuntó. Para el experto es necesario que exista un trato preferencial e incentivos para este sector de la economía ya que estos recursos sacarán de la recesión económica al país.