Durante la intervención del ministro de Economía y Finanzas, Richard Martínez, ante la Comisión de Desarrollo Económico de la Asamblea el 12 de noviembre, se discutió la composición de la Proforma Presupuestaria 2019. El funcionario afirmó que “más de 220 mil personas se acogieron a la remisión de intereses”. Este programa fue implementado por el Gobierno de Lenín Moreno, como parte de la Ley de Fomento Productivo, con el objetivo de condonar los intereses, multas y recargos aplicados en deudas vigentes hasta el 2 de abril de 2018, con el Servicio de Rentas Internas (SRI), Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae), Agencia Nacional de Tránsito (ANT), Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), Empresas Públicas y Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD).

El número de beneficiados mencionado por Martínez es correcto; sin embargo, lo recaudado representa el 16,69% de la meta propuesta por el SRI para finales de 2018.

La sección de remisión de intereses, multas y recargos, del Servicio de Rentas Internas, detalla que la medida benefició a 200.439 contribuyentes, y 15.201 empresas que tenían pendientes más de 814.000 obligaciones tributarias. Es decir, 215.640 usuarios fueron beneficiados por el programa. Pese a que esta cifra no coincide con lo mencionado por Martínez, el SRI aclaró que el número de beneficiarios expuesto en su web aún es un valor provicional que se encuentra en proceso de conciliación.

De acuerdo al SRI, el programa, que arrancó en julio de 2018, tenía como meta recaudar USD 774 millones durante los próximos tres años. USD 602 millones corresponden a 2018, USD 115 millones a 2019 y USD 57 millones a 2020. Hasta noviembre de este año, se han recaudado USD 100,46 millones. Es decir, el 17% de lo aspirado.

Los economistas consultados cuestionan el anuncio del Ministro. El objetivo principal del programa de remisión fue la meta de recaudación fijada para 2018.

Fausto Ortiz, consultor y docente de la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, explicó que la “remisión es el perdón de intereses y multas por pagar impuestos que no se habían pagado”. El experto aseguró que no se recaudarán los USD 602 millones fijados para 2018. “El programa tuvo muy poco éxito, si se evalúan la meta a recaudar y lo recaudado”. Para el economista esta iniciativa no prosperó, debido a que el país atraviesa una crisis económica. “Acogerse al plan significa tener suficiente liquidez para cancelar la deuda con un solo importe. En tiempo de crisis las empresas o no cuentan con la suficiente liquidez y, si la tienen, la reservan para seguir operando”.

El exministro de Finanzas, Alberto Acosta, añadió que muchas de estas deudas están en litigo, lo cual implica que para acogerse a la remisión de impuestos la demanda sea retirada y las empresas reconozcan los haberes pendientes con el Estado. Por eso, hay empresas y personas prefieren seguir con el trámite que “posiblemente dure muchos años y, al final, esperan que la Justicia les dé la razón y de esa forma no cancelar ningún valor”.