La información engañosa que circula a través de redes sociales busca influir en el contexto política, social y económica del país. En 2018, Ecuador Chequea, portal dedicado a la verificación de datos, registró y desmintió 78 publicaciones falsas que se difundieron a través de Facebook, Twitter y WhatsApp. La frecuencia e intensidad de estos contenidos coinciden con procesos coyunturales concretos.

Entre enero y marzo del año pasado, la Consulta Popular marcó la tendencia. Se detectaron 17 publicaciones de las cuales 12 pretendían desprestigiar o descontextualizar acciones de personajes ligados a la campaña electoral. Su objetivo fue incidir en la votación a favor o en contra de las opciones planteadas en el proceso electoral.

En el segundo trimestre, los contenidos engañosos giraron en torno al secuestro y asesinato del equipo periodístico de Diario El Comercio. Información inexacta sobre la salud y situación laboral de Paúl Rivas, Javier Ortega y Efraín Segarra se difundió; además de mentiras vinculadas a Lenín Moreno y Rafael Correa fueron compartidas por miles de usuarios.

Durante los últimos seis meses, las publicaciones maliciosas estaban ligadas a la migración venezolana con intenciones de despertar xenofobia en la población ecuatoriana. Las falsedades sobre impuestos destinados a la construcción de albergues para migrantes y la creación de partidos políticos venezolanos generaron una ola de desinformación.

Paralelamente, en el cuarto trimestre, se detectó un ataque sistemático a la imagen de Lenín Moreno y su equipo de trabajo, con base en los escándalos de corrupción descubiertos. Al menos 18 publicaciones circularon en Internet atribuyendo mensajes falsos a distintos funcionarios. Comunicados trucados con la imagen oficial se difundieron para provocar inseguridad entre la ciudadanía.

Uno de los eventos más relevantes, en torno a la difusión de ese tipo de contenidos, fue el linchamiento de tres personas hasta la muerte. El 16 de octubre, tres personas fueron asesinadas en Posorja, Guayas. Una turba iracunda -enfurecida por la comunicación de un dato falso, de una aseveración que no era cierta- atacó a dos hombres y una mujer. No era verdad que quienes habían sido aprehendidos por robo eran secuestradores de niños tal como se había mencionado en redes.