Durante la Sesión 565 de la Asamblea Nacional, realizada el pasado 3 de enero, Juan Lloret, legislador de la Bancada de la Revolución Ciudadana, solicitó incluir como segundo punto en el orden del día una resolución de comparecencia. El Legislador pidió que el ministro de Economía, Richard Martínez, asistiera al Pleno para explicar el impacto de las medidas económicas adoptadas por el Gobierno en diciembre de 2018.

El legislador correísta afirmó que el funcionario debe explicar cómo la reducción de subsidios y de gasto corriente, con el cual se pretende reducir el déficit fiscal, no obedece a una planificación adecuada que busque establecer mecanismos de compensación. Para Lloret, la situación económica de Ecuador es preocupante y una de las evidencias es que “las reservas internacionales están en los indicadores más bajos de la historia, están en alrededor de USD  2.127 millones en este preciso momento”.

                                                                                                        Declaraciones de Juan Lloret en min 6 Seg 30

De acuerdo al Banco Central del Ecuador (BCE), durante el tercer trimestre de 2018 las reservas internacionales se ubicaron en USD 2.693 millones, lo cual implica uno de los niveles más bajos de la última década. Sin embargo, entre 2002 y 2006 bajaron la línea de los USD 2.300 millones, es decir que la cifra vigente no necesariamente es la más baja de la historia.

Los datos más recientes fueron publicados en el boletín semanal del 4 de enero de 2019, del BCE. En el documento se evidencia que las reservas internacionales se colocaron en USD 2.126 millones, el 21 de diciembre de 2018, tal como mencionó Lloret. Pero, este indicador subió a USD 2.676 el 31 de diciembre de 2018 y se colocó en USD 2.567 el 4 de enero de 2019.

Las reservas internacionales del país sufrieron una reducción considerable durante el último año. Sin embargo, no registran los indicadores más bajos de la historia.

Alberto Acosta Burneo, editor del Grupo Spurrier, explicó que antes del 2008 se empleaba un sistema de cuatro balances que clasificaba los activos y pasivos en función de su liquidez. Bajo este mecanismo, los activos líquidos (reservas internacionales, oro, depósitos en caja) debían respaldar los depósitos a corto plazo (reservas bancarias y depósitos del sector público no financiero). Sin embargo, a partir del año mencionado, el Gobierno de Rafael Correa dejó de publicar estos balances y, posteriormente, eliminó la obligación de que el BCE los elabore. La ausencia de este cálculo impide evidenciar la falta de activos líquidos para cubrir la totalidad de pasivos.

El Observatorio de la Política Fiscal aún desarrolla el cálculo de las reservas, en función del mecanismo anterior. En el informe Transparencia Fiscal de diciembre de 2018, la institución evidenció que existe una diferencia de más de USD 7.000 millones en activos líquidos para cumplir con el 100% de activos pasivos de corto plazo en la economía ecuatoriana. “Es posible que el nivel ideal de reservas internacionales de Ecuador pueda ser inferior a USD 10.000 millones, pero definitivamente USD 2.300 millones como nivel de reserva en la actualidad es excesivamente bajo y pone en riesgo la función que debe cumplir el Banco Central Ecuador, que no es otra cosa que ser el garante de las transferencias internas y externas”, añadió Acosta.

Para Fausto Ortiz, analista económico y exministro de Economía, la gestión de Rafael Correa en relación al manejo de las Reservas Internacionales provocó, a mediano plazo, esta reducción sustancial en las mismas. De acuerdo al experto, “el Gobierno de Correa no cumplió la ley que obligaba a tener 100% de respaldo entre reservas y pasivos de corto plazo, regla que se cumplió hasta noviembre de 2008. Luego la Asamblea Nacional eliminó ese artículo del sistema de balances y por ello la Reserva Internacional hoy es el 25% de los pasivos de corto plazo”.

El economista sostuvo que como consecuencia de esta medida, Ecuador deberá buscar financiamiento externo a a través de entidades como el Fondo Monetario Internacional (FMI) para que no existan repercusiones graves interna y externamente. Ortiz coincidió en la necesidad de que las Reservas Internacionales representen el 100% de pasivos a corto plazo, para lo cual harían falta aproximadamente USD 8.000 millones.