«Haremos sistemas de intercambiadores y túneles como la segunda etapa del Túnel Guayasamín»

El alcalde saliente, Mauricio Rodas, ofreció durante la campaña electoral de fines de 2013 y comienzos de 2014 construir sistemas de intercambiadores y la segunda etapa del Túnel Guayasamín, como alternativa para contrarrestar el tráfico vehicular entre el hipercentro de Quito (la zona donde se concentra la mayor cantidad de equipamientos urbanos públicos y privados, así como fuentes de trabajo) y los valles.

De acuerdo a la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop), entre mayo de 2014 y marzo de 2019, se construyeron el intercambiador en las avenidas Eloy Alfaro, De los Granados y Río Coca; y el intercambiador de Carapungo, como parte de la prolongación norte de la avenida Simón Bolívar.

En relación a la construcción de la segunda fase del Túnel Guayasamín, el político quiteño propuso desarrollar el proyecto Solución Vial Guayasamín. Por ello, el 4 de abril de 2016 se constituyó una alianza estratégica entre la EPMMOP y la firma China Road and Bridge Corporation – CRBC para su desarrollo. Este buscaba permitir el ingreso y salida desde y hacia Quito a través de un paso paralelo al túnel.

La inversión en el proyecto sería superior a los USD 131 millones. Los trabajos incluían la construcción de dos puentes (de 500 metros de largo y otro de 120 metros), y un intercambiador de tres niveles en la Plaza Argentina.

Pese a que el proyecto arrancó su construcción el 5 de abril de 2016, en agosto del mismo año se registraron retrasos. El 10 de agosto el Municipio modificó la obra: eliminó del diseño el paso elevado sobre la Plaza Argentina. Además, los trabajos de ampliación de la avenida Interoceánica, la construcción de los puentes paralelos al túnel y el nuevo peaje debían arrancar en julio del mismo año.

Por los retrasos observados, en mayo de 2018 la Contraloría General del Estado (CGE) realizó un examen especial al periodo comprendido entre junio de 2015 y marzo de 2017, en que detalló incumplimientos en la obra.

Tras concluir su investigación la CGE determinó irregularidades: los estudios y diseños definitivos del proyecto propuesto no habían terminado; además, entre junio y octubre de 2016 el Municipio depósito USD 3,5 millones a la cuenta de la Alianza Estratégica como parte del contrato; sin embargo, los siguientes pagos se suspendieron por la falta de información de CRBC sobre las inversiones.

Tras finalizar este examen, el único avance registrado en la obra fue un tramo de aproximadamente 280 metros de largo de la calle Juan Boussingault, que se conecta temporalmente con el túnel Guayasamín. Debido a esta serie de irregularidades, el 5 de febrero de 2019 la EPMMOP notificó a la empresa empresa china con la terminación del contrato por “incumplimiento sustancial de CRBC de sus obligaciones”.

Como respuesta, la empresa respondió a la institución el 26 de febrero y notificó el inicio de un proceso arbitral internacional, argumentando incumplimientos del contrato por parte del Municipio.

El futuro de este proyecto será decidido en el centro de Arbitraje Internacional de Bogotá (Colombia). Actualmente la Procuraduría General del Estado representa al país en esta litigio.